El Pool bancario es un concepto que a día de hoy se ha quedado obsoleto y muchos ya prefieren llamarlo Pool financiero ya que se trata de un documento que refleja el nivel de endeudamiento que tiene una empresa con fuentes externas de financiación. Dicho endeudamiento puede ser con entidades bancarias o no bancarias como es el caso del Crowdlending, el anticipo de facturas o el descuento de pagarés en plataformas digitales como Finanzarel.

Conozcamos en profundidad que es el Pool bancario y por qué es tan relevante para la empresa.

¿Qué es el Pool bancario?

El Pool bancario es un informe que describe las diferentes financiaciones externas con las que cuenta la empresa en el momento que se solicita. No importa que dichas financiaciones estén solicitadas a una entidad bancaria, financiera o a una plataforma de Crowdlending, todas ellas deben de figurar en dicho documento (préstamos, créditos, avales, pólizas, etc).

¿Por qué es tan importante para la empresa el Pool bancario?

Es importante que la empresa disponga de este documento en todo momento y lo actualice cuando sea necesario ya que tiene dos misiones principales:

1- Informar

Cuando la empresa solicita un préstamo a una entidad financiera sea bancaria o no, se le requiere una serie de información y documentos para estudiar la viabilidad de la operación. El Pool bancario es uno de ellos. Con esta información se comprobará cuál es el nivel de endeudamiento con el que ya cuenta la empresa y si existe la posibilidad de poder incrementarlo. Para ello se estudiará también su capacidad de reembolso.

2- Tomar decisiones

A nivel interno, este documento también es muy importante para los departamentos financieros de cualquier empresa ya que es una radiografía de su nivel de endeudamiento. En función del resultado los responsables podrán tomar las medidas de ajustes necesarias para mejorar su estructura y no comprometer la actividad de la compañía.

¿En qué se diferencia la CIRBE del Pool bancario?

Probablemente muchos puedan pensar que la información financiera de una empresa ya figura en la CIRBE  Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE)  y por tanto el Pool bancario ya no sería necesario. Esta deducción no es del todo correcta ya que aunque la CIRBE es una base de datos que recoge  información sobre los préstamos, créditos (riesgo directo), avales y garantías (riesgo indirecto) que cada entidad de crédito mantiene con sus clientes, como veíamos antes, no toda la financiación externa que tiene la empresa tiene que proceder de entidades bancarias.

Además hay que tener en cuenta que la CIRBE no incluye operaciones cuyo riesgo agregado no supere los 9.000 € en una sola entidad.

Por otra parte, operaciones como anticipos de facturas, descuentos de pagarés u operaciones de confirming formalizadas en plataformas financieras digitales como Finanzarel no consumen CIRBE, por lo que no figurarán en este informe.

Por tanto a la cuestión de si la CIRBE y el Pool bancario tienen que coincidir, la respuesta es que deben de parecerse pero no tienen porqué tener el mismo importe.

¿Qué tiene que incluirse dentro del Pool bancario?

Este documento debe de incluir un listado de todas y cada una de las fuentes de financiación externas con las que cuenta la empresa en el momento de su solicitud y además:

* Identificación:nombre de la empresa y fecha de creación o modificación del documento.

* Tipo de Financiación: es importante diferenciar las fuentes de financiación a largo plazo de las de corto plazo.

* Tipo de producto: Reflejar el tipo de producto financiero que se tiene contratado, póliza de crédito, préstamo, factoring, confirming, anticipo de facturas, etc.

* Importe de la operación: Incluir el importe de la financiación solicitada en cada una de las operaciones. En función del tipo de producto contratado también oscilará su importe.

  • Financiación a corto plazo: importe total, dispuesto y disponible.
  • Financiación a largo plazo: capital inicial, capital pendiente en la actualidad, e importe de las amortizaciones periódicas (cuotas), indicando la periodicidad que se pagan.

* Fecha de vencimiento: si la financiación es a corto plazo se incluirá la fecha de renovación de las líneas y si es a largo plazo la fecha del vencimiento de la operación concreta.

* Garantías aportadas: se deberá especificar en cada operación que tipo de garantías se han aportado para asegurar la operación.

*Condiciones de la operación: en este caso no es necesario entregar este dato a entidades que vayan a estudiar la viabilidad económica de la empresa pero sí es interesante que figure a nivel interno.

Cuando analicemos este documento nos daremos cuenta de la importancia que es contar con diferentes fuentes de financiación externas que diversifiquen el riesgo.

Vivimos en una era de cambio y el sector financiero ha sido uno de los pioneros en dar el salto, por lo que combinar fuentes de financiación bancaria con no bancaria parece ser la apuesta más rentable.

Imagen de Foxy en Pixabay