¿Qué es más importante para ti?:

  • ¿Una vida profesional plagada de éxitos en la que no hay un minuto para ti mismo?
  • O tal vez ¿priorizar tu vida personal a cambio de vivir con menos?

En un mundo ideal, la felicidad de muchos estaría en alcanzar el equilibrio entre una y otra. O dicho de otro modo, trabajar menos para vivir mejor. Esta filosofía de vida tiene un nombre: downshifting.

¿Qué es el downshifting?

El downshifting es un movimiento social que aboga por llevar una vida más simple huyendo del materialismo obsesivo, reduciendo los niveles de estrés y ansiedad provocados por la continua búsqueda del éxito económico. El término fue acuñado por Tracy West, escritora especializada en vida sostenible y fundadora de InterNational Downshifting Week.

Esta filosofía surge al amparo del slow down, movimiento que apuesta por un ritmo de vida más tranquilo donde se atienda más a la propia realización personal que al trabajo como único vehículo para alcanzar el éxito social y/o profesional. Existe una comunidad a nivel mundial que propone esta «desaceleración vital» en varios ámbitos: periodístico, educativo, sexual, urbanístico e, incluso culinario.

Si nos centramos en el ámbito laboral, el downshifting no busca reducir la productividad del trabajador, sino que este consiga un equilibrio perfecto entre su yo profesional y su yo privado.

Según explica Gabriela Nuri Barón en su artículo La des-materialización de productos tangibles en una perspectiva de sustentabilidadlos seguidores de este movimiento «comprenden que poseer más tiempo para actividades que mejoran su nivel de bienestar (que generalmente involucran a la familia, amigos, salud, pasatiempos, etc.) es más satisfactorio que destinar todo el tiempo a trabajar para ganar dinero con el fin de comprar cosas que prometen aumentar su bienestar».

¿Se puede lograr el equilibrio entre el ocio y el trabajo?

Sí, se puede. Los downshifters no hablan de dejarlo todo para irse a vivir como un ermitaño. Se trata más bien de adquirir nuevos hábitos de vida sustentados en valores como: menos es más, decir sí al ser y no al tener o la recuperación de nuestro compromiso con la sociedad y nuestros queridos, entre otros.

¿Qué se puede hacer para salir de situaciones laborales complicadas?

Según Michele Iurillo, periodista italiano fundador de la empresa Synergo!, no existe una única forma para salir de una situación laboral que nos provoca estrés. La «dictadura de la nónima» existe y no es fácil deshacerse de ella. Pero aun así es posible encontrar «una nueva fórmula empresarial donde prime la independencia de los colaboradores».

Iurillo llama a este espacio la «no empresa», lugar donde prima «la confianza, la transparencia y el consenso» y en el que los profesionales puedan también reforzar su aprendizaje.

Pasos para alcanzar un estilo de vida más saludable sin tener que renunciar completamente a la empresa

· Menos deudas. Según el movimiento downshifting es importante aprender a vivir sin depender tanto de las cosas materiales. Si aplicamos esta idea a una empresa, se trata de reducir al máximo los recursos materiales que necesitamos para funcionar con el fin de minimizar al máximo las deudas.

· Adiós a las prisas. Es preciso bajar el ritmo en todos los aspectos de nuestra vida, especialmente a nivel profesional. Trabajar sin prisas y atendiendo solo al presente, nos ayudará a mejorar la concentración y dar lo mejor de nosotros mismos sin necesidad de acabar con los niveles de estrés por las nubes. Además, de esta forma propiciamos que el ambiente de trabajo sea más saludable y también más apto para la toma de decisiones importantes.

· No más trabajos desagradables. Para los seguidores del movimiento downshifting nadie debería perder el tiempo haciendo cosas que no le gustan, incluso que si cree que estas pueden ser beneficiosas para uno mismo en el futuro. A la larga crean frustración y esta deteriora la calidad de vida de las personas. Si eres propietario de una empresa, piensa en esta máxima antes de organizar el cuadro de personal. Un trabajador hastiado puede tomar malas decisiones.

· El trabajo no lo es todo, ni mucho menos. Los momentos de ocio son fundamentales para el desarrollo personal de cualquier trabajador. No se trata de trabajar mucho menos, si no de organizar la jornada laboral de forma que se pueda disponer de más tiempo para cultivar las relaciones sociales o familiares. No es la primera vez que lo decimos en este blog, un trabajador descontento baja su nivel de productividad, acaba por generar mal ambiente laboral y tiene dificultades para desarrollar plenamente todo su potencial.

¿Sigues creyendo que el éxito profesional y económico lo es todo? Decide qué aspectos de tu vida son prioritarios y una vez tengas claro qué te hace realmente feliz y qué no, esfuérzate por seguir el camino más adecuado para ti.