¿Se practica en tu empresa el presencialismo o calientamiento de silla?
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¿Se practica en tu empresa el presencialismo o calientamiento de silla?

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La exministra de Sanidad y actual diputada del Partido Popular Celia Villalobos declaró hace unos meses en un programa de televisión estar a favor de la propuesta de Fátima Bañez, ministra de Empleo y Seguridad Social, de racionalizar el horario laboral y de permitir que la jornada en las empresas termine a las seis de la tarde. Pero en su discurso introdujo un matiz que suscitó un gran polémica en los medios sociales: “si usted se pasea por muchas grandes empresas, ve a la gente hablando del partido de fútbol del Real Madrid o del Betis, de las carreras de motos o de otras cosas durante su jornada laboral. Lo que hacen es ampliarla después”.

¿A qué se refería exactamente Villalobos con estas palabras? Pues a algo que todavía está muy presente en la cultura empresarial del país: el presencialismo o ‘calentamiento de la silla’. Con estas declaraciones la diputada popular situaba el problema del lado de los empleados y no del empresario. Pero todavía quedan muchas compañías que no creen en la flexibilidad horaria ni en el trabajo por objetivos, dos medidas que acabarían con esa imagen del profesional situado en su puesto durante infinidad de horas.

¿EXISTE EN TU EMPRESA LA CULTURA DEL PRESENCIALISMO?

Si tus compañeros nunca se van antes que el jefe, permanecen en sus puestos mucho más tiempo que el acordado en sus contratos o tú mismo crees que tu principal valor como trabajador es la presencia constante en la empresa, entonces sí que existe un problema de ‘calentamiento de la silla’ en la organización. Pero hay algo que deberías saber. Los datos aportados por numerosos estudios indican que, a partir de un determinado número de horas, el trabajador reduce notablemente su productividad. El cansancio se acumula y la motivación pierde fuerza. Y si tu rendimiento baja, la empresa no será lo suficientemente competitiva.

¿CÓMO SE PUEDE REMEDIAR EL CALENTAMIENTO DE SILLA?

El presidente de ARHOE, José Luis Casero lo tiene claro, con la racionalización de los horarios. “Necesitamos que nuestros sistemas de trabajo evolucionen rápidamente hacia unos objetivos de mayor calidad, y para ello es fundamental aplicar estrategias de motivación, estimular un pensamiento positivo frente a la adversidad, buscar fórmulas que incrementen el rendimiento de los trabajadores o liberar la mente de estrés para trabajar mejor. Esto no pasa por echar horas y horas, sino por un mejor aprovechamiento del tiempo de trabajo, con una dirección eficaz que permita dichos objetivos”.

Hoy en día los avances tecnológicos permiten que muchos trabajos se realicen fuera de la oficina, favoreciendo así la conciliación entre la vida familiar y la profesional. Si además se establecen jornadas laborales continuas y se fomenta el trabajo por objetivos, el resultado será mayor productividad y el aumento de la competitividad empresarial.

Para la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles los beneficios abarcarían muchos campos:

  • La conciliación
  • La igualdad efectiva entre hombres y mujeres
  • La corresponsabilidad en las tareas del hogar
  • Aumento de la tasa de natalidad
  • Disminución de la siniestralidad laboral e incluso doméstica
  • Mejorarían las condiciones físicas del trabajador al poder aumentar su tiempo de descanso.
  • Etc

Es necesario pues que se produzca un cambio de mentalidad con el fin de mejorar la competitividad de las empresas españolas. Es importante que todos los sectores implicados en el mundo laboral primen los resultados y la capacidad de organización de las organizaciones por encima de la cultura presencialista.

¿Existen en tu empresa los horarios flexibles? ¿Estarías dispuesto a asumir un nuevo horario?