Cuando una empresa necesita financiación, contratar un seguro o acceder a determinados servicios financieros, lo habitual es que tenga que aportar información sobre su situación económica. Si más adelante solicita ese mismo servicio a otra entidad, gran parte de ese proceso vuelve a empezar desde cero. Balances, cuentas anuales, extractos o documentación financiera se presentan una y otra vez, aunque la empresa ya haya facilitado esa información anteriormente.

Europa quiere cambiar esa forma de compartir los datos financieros. No creando nuevos productos ni sustituyendo a los bancos, sino facilitando que la información pueda compartirse de forma segura entre distintas entidades, siempre con la autorización del cliente.

Esa iniciativa se conoce como Open Finance y, aunque todavía está en desarrollo, puede marcar una evolución importante en la forma en que empresas y entidades financieras se relacionan durante los próximos años.

¿Qué es exactamente Open Finance?

Open Finance es un modelo que busca que las empresas y los particulares tengan un mayor control sobre su información financiera y puedan decidir con quién la comparten.

La idea es sencilla: si una empresa autoriza el acceso a determinados datos financieros, diferentes proveedores de servicios podrán utilizarlos para ofrecer productos o analizar una solicitud sin que el cliente tenga que repetir continuamente la misma documentación.

El objetivo no es que toda la información sea pública ni que circule libremente. Al contrario: el principio básico es que los datos siguen perteneciendo al cliente, que decide cuándo, con quién y para qué finalidad se comparten.

¿En qué se diferencia de Open Banking?

Muchas empresas ya han oído hablar de Open Banking, que permitió compartir determinados datos bancarios (como la información de cuentas o los movimientos) entre entidades autorizadas, siempre con el consentimiento del cliente.

Open Finance va un paso más allá. La propuesta europea pretende ampliar ese modelo para incluir otros tipos de información financiera, como inversiones, seguros, productos de ahorro o determinados datos relacionados con la actividad financiera de empresas y particulares.

¿Qué problema intenta resolver?

Hoy, una empresa que busca financiación puede encontrarse con un proceso repetitivo. Si presenta una solicitud a varias entidades, es frecuente que cada una pida prácticamente la misma información para evaluar la operación. Aunque los criterios de análisis sean diferentes, buena parte de la documentación vuelve a solicitarse desde el principio.

Esto supone más tiempo para la empresa y también más trabajo para las entidades que deben recopilar, revisar y verificar esa información. Open Finance pretende reducir parte de esa duplicidad mediante un sistema estandarizado de intercambio de datos autorizado por el propio cliente. No elimina el análisis de riesgos ni garantiza que una operación vaya a aprobarse; busca que la información pueda compartirse de una forma más eficiente cuando el cliente así lo decida.

¿Qué podría cambiar para las empresas?

Aunque el modelo todavía está evolucionando, Open Finance apunta a varias mejoras potenciales. La primera es la simplificación de algunos procesos: si determinada información financiera puede compartirse de forma segura entre proveedores autorizados, será menos probable que una empresa tenga que aportar repetidamente la misma documentación.

También podría favorecer una mayor competencia entre proveedores. Para una empresa que busca financiación, esto podría traducirse en la posibilidad de comparar propuestas de distintos proveedores a partir de información comparable y actualizada, desde entidades tradicionales hasta plataformas fintech especializadas en financiación empresarial, sin que eso signifique que todas obtengan financiación con mayor facilidad ni que desaparezcan los criterios de riesgo de cada una.

Es una lógica parecida a la que ya explicábamos al hablar de Cómo está cambiando el mapa de la financiación empresarial en Europa: cuantos más proveedores puedan analizar una operación en igualdad de condiciones, más opciones reales tiene una empresa sobre la mesa.

¿En qué punto se encuentra Europa?

Open Finance todavía no es una realidad. La Comisión Europea presentó en 2023 la propuesta de Reglamento sobre el acceso a los datos financieros, conocido como FiDA (Financial Data Access), con el objetivo de establecer un marco común para que empresas y particulares puedan compartir su información financiera de forma segura y bajo su control.

Desde entonces, las instituciones europeas siguen negociando el texto. Aunque todavía no hay un acuerdo definitivo ni una fecha para su entrada en vigor, durante 2026 han continuado los trabajos para desbloquear la negociación y avanzar hacia un modelo común de intercambio de datos financieros.

Esto significa que Open Finance aún no forma parte del día a día de las empresas, pero sí marca la dirección hacia la que evoluciona el mercado financiero europeo.

Un cambio que va más allá de la tecnología

Hablar de Open Finance no es hablar únicamente de intercambio de datos o de nuevas normas europeas. En realidad, supone preguntarse cómo quieren relacionarse las empresas con los servicios financieros en los próximos años.

Todavía queda recorrido hasta que ese modelo esté plenamente implantado. Pero la dirección parece clara: avanzar hacia un mercado financiero más abierto, donde la información pueda compartirse de forma más eficiente y donde compitan por ofrecer servicios a las empresas actores muy distintos entre sí, no solo la banca tradicional.

Para las empresas, quizá esa sea la principal idea. Open Finance no cambiará las necesidades de financiación de un negocio. Lo que puede cambiar es la forma en que ese negocio accede a ellas, y quién compite por ofrecérselas.

Guía de financiación alternativa
Guía de financiación alternativa

Descubre cuáles son las nuevas formas de Financiación Alternativa a los bancos y encuentra la ayuda necesaria para lanzar tu negocio.

Descargar gratis