Cuando una empresa empieza a gestionar su financiación a corto plazo, suele encontrarse con varias herramientas que, a primera vista, parecen similares: factoring, confirming o descuento de pagarés. Todas ellas están relacionadas con la gestión del circulante y con la posibilidad de anticipar cobros o gestionar pagos, pero no sirven para lo mismo ni responden a las mismas necesidades financieras.

En realidad, elegir bien entre estas opciones puede marcar una gran diferencia en la liquidez de una empresa. No es casualidad que su uso haya crecido de forma significativa en los últimos años. Según los datos publicados por la Asociación Española de Factoring, el volumen conjunto de operaciones de factoring y confirming en España alcanzó 269.885 millones de euros en 2025, lo que demuestra el peso de estas herramientas en la financiación empresarial.

Comprender cuándo utilizar cada instrumento es clave para gestionar correctamente la tesorería.

Factoring: convertir facturas en liquidez inmediata

El factoring es una herramienta pensada para anticipar el cobro de facturas emitidas a clientes. En este modelo, la empresa cede los derechos de cobro de una factura a una entidad financiera o plataforma especializada y recibe el dinero antes de la fecha de vencimiento.

En términos prácticos, esto permite transformar ventas a crédito en liquidez inmediata, evitando tener que esperar a que el cliente pague.

Este mecanismo se utiliza especialmente cuando:

  • los plazos de cobro son largos (60, 90 o 120 días)
  • la empresa quiere reducir su exposición a impagos
  • el crecimiento del negocio genera necesidades adicionales de liquidez

El factoring está directamente ligado a las cuentas a cobrar de la empresa. Es decir, su función principal es acelerar el flujo de caja procedente de clientes.

Hoy en día también existen soluciones más flexibles, como los marketplaces de financiación de facturas. Plataformas como Finanzarel permiten anticipar facturas mediante un sistema competitivo entre inversores.

 

Confirming: gestionar pagos a proveedores con más flexibilidad

El confirming funciona de forma distinta. Mientras el factoring se centra en los cobros de clientes, el confirming está diseñado para gestionar los pagos a proveedores.

En este caso, una empresa delega en una entidad financiera la gestión de sus pagos. Esa entidad se encarga de pagar a los proveedores en la fecha acordada, aunque también puede ofrecerles la posibilidad de cobrar antes si lo desean.

Esto genera varias ventajas:

  • simplifica la gestión administrativa de pagos
  • mejora la relación con proveedores
  • permite a los proveedores anticipar cobros si lo necesitan

La diferencia fundamental es que el confirming se centra en el lado de los pagos, mientras que el factoring se centra en el lado de los cobros.

Este tipo de soluciones se ha consolidado especialmente en grandes cadenas de suministro, donde los proveedores buscan liquidez antes del vencimiento de las facturas.

De hecho, los datos del sector muestran que el confirming ya representa más del 52 % del volumen total de operaciones de factoring y confirming en España, superando incluso al factoring en volumen de actividad.

Descuento de pagarés: una solución clásica para anticipar cobros

El descuento de pagarés es otra herramienta habitual en la financiación del circulante. Su funcionamiento es relativamente sencillo: cuando una empresa recibe un pagaré de un cliente con vencimiento futuro, puede acudir a una entidad financiera para anticipar ese importe.

La entidad adelanta el dinero descontando una comisión y posteriormente cobra el pagaré cuando llega la fecha de vencimiento.

Aunque es una herramienta más tradicional que el factoring, sigue siendo muy utilizada en determinados sectores donde el pagaré continúa siendo un medio de pago habitual.

Entre sus principales ventajas destacan:

  • rapidez para obtener liquidez
  • simplicidad operativa
  • financiación vinculada a operaciones comerciales concretas

En el caso de plataformas especializadas como Finanzarel, también es posible anticipar pagarés a través de su marketplace financiero.

 

Cómo elegir la herramienta adecuada

La clave para elegir entre factoring, confirming o descuento de pagarés no está en cuál es mejor en términos absolutos, sino en qué problema financiero se quiere resolver.

Podemos resumirlo de forma sencilla:

  • Factoring: cuando el problema está en los plazos de cobro de clientes.
  • Confirming: cuando se quiere gestionar mejor los pagos a proveedores.
  • Descuento de pagarés: cuando se necesita anticipar un pagaré recibido.

Todas estas herramientas forman parte de la financiación del circulante, pero cada una responde a una necesidad distinta dentro de la operativa financiera de la empresa.

Una cuestión de estrategia financiera

La gestión de la liquidez no debería depender de una única herramienta. Cada vez más empresas combinan distintas soluciones financieras para adaptar la financiación a su operativa real.

El crecimiento del factoring y el confirming en España refleja precisamente esta tendencia. En la última década, el volumen de operaciones en este sector ha aumentado más de un 130 %, consolidándose como uno de los pilares de la financiación empresarial a corto plazo.

En un entorno donde los plazos de pago siguen siendo largos y la liquidez es clave para crecer con estabilidad, entender bien estas herramientas permite a las empresas tomar decisiones financieras más informadas y reducir tensiones de tesorería.

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