La ampliación de capital es una operación financiera de la que no solo se benefician las grandes compañías. Tras su nacimiento y posterior consolidación, muchas pequeñas y medianas empresas necesitan aumentar sus ingresos con los que abordar nuevos proyectos y asegurar así su crecimiento dentro del mercado.

En este artículo explicamos en qué consiste esta operación y los pasos que debe seguir tu empresa para que la ampliación de capital sea un éxito.

¿Qué es una ampliación de capital?

Se trata de una operación financiera a través de la cual la empresa aumenta sus recursos para poder afrontar nuevos retos o proyectos.

Existen dos vías para hacer una ampliación de capital:

  1. Emitir nuevas acciones. De esta forma permitimos que nuevos socios entren a formar parte de la entidad.
  2. Incrementar el valor nominal de las mismas, es decir, su precio. En este caso, los socios realizan nuevas aportaciones de capital.

Pasos a seguir en una ampliación de capital

El primero de ellos siempre es decidir que vía es la más adecuada para aumentar el capital de la empresa. Dentro de esta operación financiera hay varios tipos: dinerarias, no dinerarias, compensación de créditos. Una vez elegido el modo en que se va a llevar a cabo es preciso elaborar un plan donde se detallen los motivos de la ampliación, la vía elegida, etc.

  1. Modificación de los estatutos
    Una operación así requiere siempre la modificación de los estatutos de la empresa. Dicha modificación debe ser aprobada por la Junta General de Accionistas.
  2. Quién puede solicitar la ampliación
    La solicitud debe partir del Consejo de Administración de la Empresa o del Administrador único de la misma. La ley también establece que cualquier accionista que posea más del 5% del capital social de la compañía puede hacer la petición.
  3. Informe de los administradores
    Toda propuesta de ampliación debe ir acompañada de un informe dónde se expliquen todos los detalles de la misma: en qué va a consistir, a través de que vía se va hacer, los términos económicos, su finalidad y, por supuesto, los riesgos que esta conlleva.
    Es preciso que la junta decida cuál será el valor de las acciones y si se va incluir o no un derecho preferente para los antiguos accionistas.

    • Ampliaciones con derecho preferente: en este caso todos los accionistas pueden participar en la ampliación y, si no quieren, tienen la opción de vender sus derechos a terceros.
    • Ampliaciones sin derecho: es posible proponer operaciones sin derecho. Los socios pueden renunciar a él de común acuerdo o simplemente este privilegio se excluye porque la junta considera que existe un fin legítimo de interés social.
  4. Notaría
    Tras el acuerdo es preciso acudir al notario para elevarlo a escritura pública, pedir un certificado al banco que el capital ha sido ingresado y después acudir al Registro Mercantil para inscribir la escritura.

Tipos de ampliaciones de capital

Existen varias clases de ampliación de capital.

  • Dinerarias. Es la más común de todas. En este caso la empresa recibe una aportación de dinero en efectivo.
  • No dinerarias. En este caso, la compañía no recibe dinero si no un activo a cambio de acciones. En estos casos, es preciso entregar la documentación que acredite la propiedad de ese bien y una valoración económica del mismo. Este activo puede ser un inmueble, un vehículo, una patente, etc.
  • Compensación de créditos. Consiste en comprar deuda a cambio de recibir acciones de la empresa. Lo que en realidad se está haciendo con este tipo de operación es una reclasificación contable.

Si se tiene en cuenta el precio que se debe pagar por la acciones nuevas, las ampliaciones pueden ser:

  • Liberadas. En este caso la ampliación se hace con cargo a las reservas de la empresa. No es necesario pues aportar capital nuevo.
  • A la par. En este tipo de operación el precio es el mismo del nominal de la acción.
  • Sobre la par. Los acciones que quieran adquirir nuevos títulos deberán abonar una prima de emisión. Esta deberá ser fijada con anterioridad.

También existen ampliaciones simples y ampliaciones múltiples. Las primeras se realizan en una única operación. En el caso de las segundas se llevan a cabo varias actuaciones de forma simultánea o sucesiva.

Si tenemos en cuenta los derechos económicos de las acciones nuevas, estas se pueden clasificar en ampliaciones sin diferencias económicas o con ellas.

Los riesgos de la ampliación de capital

Este tipo de operaciones financieras supone muchos beneficios para las pymes que las llevan a cabo: la empresa se presenta más fuerte ante el mercado, el número de clientes aumenta y mejora el nivel competitivo de la misma.

Pero aumentar el capital de la compañía también tiene riesgos. El principal es el efecto dilución: consiste en emitir acciones a precios más bajos que el que tenían los títulos que ya estaban en el mercado. De esta forma hay accionistas que verán como se reduce el porcentaje que poseen sobre el total de la sociedad. Los beneficios que logrará a partir de ese momento serán más pequeños y también notará como ha perdido poder a la hora de tomar decisiones.

Por este motivo, los expertos recomiendan realizar ampliaciones de capital que no impliquen una gran inyección de dinero. El objetivo es mantener la estabilidad de la empresa y que su crecimiento sea más controlado.

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